ATEA puso en conocimiento del Área de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Bilbao la angustiosa muerte de palomas que quedaban enganchadas en las redes disuasorias que en su día se colocaron en el techo del pasaje sito al lado de la estación de RENFE de Abando. Nos confirman que esa misma jornada un operario municipal se personó en el lugar de los hechos e instó a la empresa propietaria a solucionar el problema. Apenas han pasado unos días, y las redes (deterioradas por el paso del tiempo) han sido reparadas, con lo que los animales ya no corren peligro de quedar atrapadas al intentar acceder a los huecos para anidar. Vemos por una vez que, cuando la Administración muestra una mínima disposición y los responsables directos admiten la evidencia, las cosas tienen fácil solución. Es por ello que nuestra asociación desea reconocer públicamente la celeridad y buena praxis demostradas tanto por el Ayuntamiento de Bilbao como por RENFE en este caso concreto.
Por desgracia, no es habitual que las diferentes administraciones implicadas en la protección animal respondan con eficacia a sus obligaciones, por lo que creemos justo reconocer cuando esto sucede.
[En la imagen pueden observarse los cadáveres de dos palomas que quedaron atrapadas y no pudieron escapar]
Deja tus comentarios
Enviar un comentario como invitado