ATEA ha recibido en la mañana de hoy una llamada de auxilio de la asociación Felinos Bilbao, una de cuyas voluntarias ha recogido de la calle una gata afectada de una severa infección en el cuello, producida esta por el collar que tenía incrustado en la piel. El animal acababa de precipitarse al vacío desde un segundo piso de la Calle Concepción. Según algunos vecinos, en el inmueble vive una persona que se ausenta con frecuencia durante largos espacios de tiempo, dejando allí a un grupo de animales (presumiblemente gatos). Desconocemos qué situación pueda estar produciéndose en el interior de la vivienda. En cualquier caso, consideramos especialmente grave el criminal abandono sufrido por la mencionada gata, que, como puede apreciarse en las imágenes, ha crecido con el collar incrustado en alrededor de su cuello. En estos momentos está siendo atendida de las heridas en una clínica veterinaria de la capital bilbaína.
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