BLACKFISH [te invitamos al cine]

–Oficina del Sheriff, dígame… –¡Necesitamos que venga alguien al parque acuático! ¡Una ballena se ha comido a la entrenadora! “Impactante y mordaz”; “Fascinante”; “Obligatoria”. Son algunos de los calificativos que la prensa ha dedicado a este documental que en breve podrá verse en algunos de nuestros cines.
Si deseas que sigamos luchando por los más desfavorecidos, APÓYANOS.
La llamada “cuestión de los animales” ocupa cada vez mayores espacios en los medios de comunicación, e incluso alguien apuntó que este sería “el gran debate del siglo XXI”. Los animales y sus intereses (¿derechos?) llaman cada vez más nuestra atención, y cada nuevo estudio científico no hace sino corroborar lo que nuestro sentido común nos dictó desde siempre: que sienten placer y dolor, que se alegran y deprimen; que, en definitiva, no son esencialmente diferentes a nosotros, los humanos.
–Tenían avionetas, lanchas rápidas… les lanzaban bombas… Pero no era la primera vez que las cazaban… ellas se acordaban… sabían que iban a por las crías.
La licitud moral del uso de animales en diversas formas de entretenimiento –confinadas las víctimas en los clásicos circos o en los parques acuáticos– está siendo seriamente cuestionado. Las espectaculares orcas, por ejemplo, reciben (¡de los humanos!) la paradójica etiqueta de “ballenas asesinas”, cuando la realidad es que se trata de animales amistosos y pacientes. Pero la paciencia no es ilimitada, y en ocasiones el esclavo estalla y se revela. ¿Tenemos entonces autoridad moral para “condenar” un comportamiento que bien podríamos calificar de “legítima defensa”? ¿Es de hecho moralmente defendible la captura y el cautiverio perpetuo de seres que necesitan grandes espacios, establecer lazos familiares, huir de sus perseguidores y perseguir a sus presas?
–Si ustedes pasaran veinticinco años en una bañera, ¿no estarían enfadados, molestos… quizá “un poco” psicóticos?
Califican a Blackfish como “uno de los mejores documentales del año”, y con toda probabilidad aciertan. Más si tenemos en cuenta su talante crítico y a la vez constructivo. Imprescindible para cualquier videoteca animalista y en general como material didáctico (también para los más pequeños). Harás bien en verla… ¡y ahora puedes hacerlo gratis en Bilbao! Toma nota: el próximo martes 29 de octubre, en los Multicines de Bilbao (C/ José María Escuza 13), a las 20:00 horas, SOSdelfines y ATEA te invitan a pasar un rato de diversión, pero sobre todo de reflexión y compromiso. Si te das prisa (¡solo se repartirán doce pases!), serás una de las personas afortunadas en asistir al preestreno. Déjanos tus datos (nombre y apellidos + teléfono), y recibirás la confirmación. El citado día, identifícate a la entrada de la sala, y listo. ¿Ves qué fácil?
¡TE ESPERAMOS!

La población vallisoletana de Tordesillas fue testigo un año más de la ejecución sumaria de un inocente. Cuando parece haber desaparecido de este país la práctica del terrorismo ideológico, hay quien sigue avivando todavía las brasas del terrorismo lúdico, pues no puede calificarse sino con este crudo apelativo el linchamiento público de alguien por su mera condición de toro. Este año la víctima propiciatoria ha sido Vulcano, que expiró tras el mortal ataque que una horda desquiciada. Lo hemos dejado escrito en numerosas ocasiones y lo volvemos a repetir: el acto que se perpetra septiembre tras septiembre en la estepa vallisoletana no es necesariamente de mayor calidad ética que el coche bomba o la violación, y cualquier sociedad moralmente decente debería reservarle su más agria condena. Lejos de ser así, una deprimente mayoría entre la clase política sigue mirando para otro lado mientras hace sus cuentas electoralistas. Pero ya queda menos. Más pronto que tarde esa balanza caerá del lado de la ética bien entendida.
El Departamento de Seguridad Ciudadana de Vitoria-Gasteiz, tras recibir el consabido informe policial, ha decidido incoar un expediente sancionador al portavoz de ATEA, Kepa Tamames, por una lista de comportamientos dignos de la literatura costumbrista macarra más fantasiosa. Todo ello durante la celebración de la patética carrera de burros organizada por la Comisión de Blusas y Neskas en su día grande. 











